jueves, 18 de julio de 2013

Locura.

Amarte tanto
debe ser pecado,
pero no me importa
por que estoy a tu lado.
Miles de pruebas
hemos pasado
y como nadie
nos hemos apoyado.
Sólo sé
que soy feliz a tu lado,
jamás pensé
dormir en tu regazo.
Cada beso es un martirio
y cada caricia un delirio.
En la locura me tienes
por que en ti no dejo de pensar,
en cómo me besas,
en cómo estarás.
No sé cómo expresar
lo mucho que te amo,
sólo puedo asegurarte
que de ti me he enamorado.

sábado, 13 de julio de 2013

Verdades anónimas I.

Querida Anastasia:
¿Qué tal tu boda? ¿Qué tal la vida de recién casada? ¿Qué tal tu embarazo?Supongo que estarás feliz y preguntándote quién soy. Lógicamente, no me conoces pero yo a ti sí y más de lo que te gustaría. Sé todos tus secretos, todos esos que no saben ni tus mejores amigos, ésos que te has callado para ti misma.
Llevo mucho tiempo observándote y la primera vez que te vi me llamaste tanto la atención que decidí convertirme en el espectador de tu vida. Ahora, sé todo de ti. Dónde vives, quién es tu marido, quiénes son tus padres, dónde trabajas...no hay ni un sólo dato que no conozca. Con dinero y paciencia, no me ha resultado nada difícil saber todo esto de ti.
Esta carta tiene un propósito y es contarte todo lo que sé de ti, mejor dicho, todos los secretos que sé de ti y si no haces lo que esta carta dice saldrán a la luz. Puedes ponerme a prueba, si quieres pero si no cumples el plazo que se te dá no tendré ni un hilo de compasión y lo diré todo. Para que veas que no es broma todo lo que te digo, atenta a los siguientes datos curiosos (secretos) que sé sobre ti:
1.- En tu juventud fuiste drogadicta, hasta tal punto que robabas a tus padres, echándole la culpa a tu hermano. Despreciable. ¿No se te remueve la conciencia al pensar en cómo tu padre le pegaba a tu hermano por algo que tú tuviste la culpa?
2.- En la facultad de medicina te juntaste con un grupo de chicas que se dedicaba a robar todo lo que pillaban y a torturar a todo aquel que no os caía bien. ¿Te hubiera gustado que te lo hubieran hecho a ti? ¿Te hubiera gustado que te apagaran cigarrillos por todo el cuerpo? Lo dudo mucho Anastasia, lo dudo mucho.
3.- Antes de casarte con tu recíén esposo, te tirabas a todo bicho que se movía. Te daba igual que él te amase y te tratase como a ninguna, tú olvidabas todo eso y los cinco años de noviazgo y te ibas con el primero que te llamaba la atención. ¿Eso es amor?
4.- Tu marido no es el verdadero padre de tu hijo. El verdadero padre tuvo una noche loca contigo y para rematar te quedaste enamorada de él, pero al decirle que ibas a dejar a tu novio por él y que estabas embarazada salió corriendo, así que no te quedó más remedio que decirle a tu novio que estabas esperando un hijo de él. Qué poca verguenza, ¿no crees? El pobre se ilusionó tanto, que ese acontecimiento fue el último empuje para pedirte matrimonio. Puedo adivinar por qué aceptaste. Quizá aceptaste para no verte sola y con un niño a cuestas, por que tu marido tiene el suficiente dinero para manteneros y más y lo más importante, por que piensas que es tan tonto que no se dará cuenta nunca de lo que has hecho.
Me das pena, Anastasia, así que te estoy dando la oportunidad de tu vida: ser sincera de una vez por todas y contar a tu manera la verdad. Si no lo haces tú lo haré yo y no te gustará. Tienes 48 horas para contar todo esto a las respectivas personas que les afectan, si no, toda esta carta llegará a sus destinatarios. ¿Chantaje? Puede ser, pero te aseguro, Anastasia, que dará resultado.
Mucha suerte, por que te hará falta.














Otra oportunidad.

Siento que la muerte se acerca
con su pesado paso,
va por el suelo
a lo raso.
Me acecha desde la lejanía
buscando una proximidad
que creía perdida.
Mas no le niego la entrada,
sé que la vida es bella
pero tarde o temprano acaba.

No le temo a la muerte,
es mi fiel compañera,
sólo espero que sea pasajera.
Quiero reencarnarme
y volver a vivir,
quiero volver a sentir
el placer y la felicidad en mí.
Y después de disfrutar
de la belleza que la vida dá
decirle a la muerte
que mi cuerpo es inerte.

Ven pronto,
amiga mía,
que se hará de día
y tarde será.
Dame otra oportunidad
para volver a vivir
en otro ser
diferente a mí,
en otra existencia
que me haga feliz.






Vida feliz.

Quiero gritar,
quiero salir,
quiero sentir
que el mundo es para mí.

Quiero volar,
quiero soñar,
quiero amar
y poder olvidar.

Quiero ser yo,
no quiero temor,
quiero una vida
sin odio ni rencor.

Quiero una vida de felicidad
sin distinción racial,
sin maldad,
sólo llena de humildad.

Quiero sentir al mundo
tal y como es,
¿qué podemos perder?
Amarnos sin guerras,
sin peleas,
sintiendo que la vida es bella.





viernes, 12 de julio de 2013

Ya no siento nada.

¿Te has olvidado de todo lo que te dí, de lo mucho que luché por ti? ¿Has olvidado todos mis sacrificios? ¿Has olvidado las veces que me inculpaba yo para que no sufrieras? Creo que no te dabas cuenta ni te darás cuenta nunca de lo mucho que te amaba. Sí, amaba, por que ya no te amo. Es cierto que me duele tu partida pero me alegra de que haya pasado, por que me he dado cuenta de todo el daño que me hacías.
No te odio, si es lo que piensas pero mejor que cada cual coja su camino, ¿verdad? Ésas fueron tus palabras. De momento no quiero saber de ti, no quiero saber nada que tenga relación contigo. No te estoy negando el saludo, ni mucho menos, por que lo que hemos vivido a sido precioso pero mejor que cada cual, durante un tiempo haga su vida y olvide. Olvide el daño que le ha hecho al otro, por que yo tampoco he sido una santa.
Algún día volveremos a hablar y quién sabe, puede que volvamos a tener una amistad pero no creas que llegará a más. Ahora tengo a otra persona que me ama con locura, soy el centro d su mundo y por nada le dejaré, por mucho que tú prometas ni caso te haré. Oportunidades tuvimos pero no ha salido bien, he decidido pasar página con respecto a ti. He decidido dejar de sufrir y ser feliz. Él me da todo, todo lo que tú nunca fuiste capaz, él me ama de verdad.
Siempre que me llamabas iba corriendo como un perrito faldero, caía en tus redes y tú jugabas conmigo, hacías lo que te daba en gana pero no, eso se acabó y te repateó mi actitud, te repateó cuando te dije que se acabó este maldito juego, que ahí te quedas.
Ojalá y lo digo de todo corazón que te vaya bien, por que dudo mucho que encuentres a alguien que te aguante todo lo que yo te aguanté. Sólo puedo decirte a estas alturas que gracias, gracias por abrirme los ojos y no confiar en lo que te dicen. Suerte, por que la necesitarás. Ya no siento nada,










Sin salida.

No sé qué ha pasado, pero creo que he cometido un error. Un error nada bueno, algo que no se perdona tan fácilmente. He matado a alguien. Juro por mi propia vida que no lo hice a propósito, pero mi vida estaba en juego y decidí vivir y tener la conciencia sucia a morir y dejar de existir.
Sé que no es digno, es egoísta e insultante. Muchos dicen que se matarían a ellos mismos, pero cuando se ven en la situación esa opinión tan firme empieza a tambalearse.
Nos habíamos perdido en el bosque. Íbamos de excursión con más gente y nosotros nos alejamos más de la cuenta, tanto que no supimos volver. Buscando y buscando anduvimos tres días. Nos alimentábamos de los árboles, bebíamos lo que podíamos pero todo lo bueno acaba y nos vimos sin nada, así que, ante la necesidad empezamos a matar animales. Era horripilante hacerlo pero nos mantenía vivos y no sabían tan mal.
Creo que al cabo de vivir este tormento sin salida durante cinco días empezamos a perder todo tipo de conciencia y no hacíamos más que dar vueltas, no teníamos rumbo. Para rematar, allá hacia donde íbamos parecía que los animales desaparecían. Nos pegamos tres días sin comer, sobreviviendo de lo poco que nuestra pobre boca era capaz de producir por sí sola, es decir, de nuestra saliva.
Ante tal situación, tirados en el suelo como estábamos, sin fuerzas ya y con un calor sofocante, me vino a la mente la idea de comerme a mi acompañante. Era corpulento y tendría para varios días. Me daría las fuerzas necesarias para caminar y llegar a la otra punta, aver si había vida más allás. Si no era así, al menos, lo habría intentado. De este pensamiento me arrepentí al principio y lo descarté pero no se fue muy lejos de mi mente. Nunca se marchó del todo.
Pasaron dos días y moríamos lenta y pesadamente, no podíamos movernos ni para defecar, así que al agobio había que sumarle el horrible olor de las heces bajo nuestros pantalones. Cada minuto que pasaba la idea de matar a mi acompañante se hacía más y más clara.
Al tercer día usé mis pocas fuerzas para ponerme de pie, sacar mi navaja y ponerme encima de mi gran amigo, que dormía plácidamente, o mejor dicho, moría lentamente. Estando así pensaba que no estaba haciendo mal ninguno, ya que debido a su corpulencia y su estado le estaba haciendo un favor y sólo estaba adelantando lo ya esperado. Le estaba ahorrando el sufrimiento. Así que cerré los ojos, tensé mis músculos y con un chillido ahogado por el miedola navaja se clavó en su pecho. Me mantuve así durante lo que pareció una eternidad, en lo que se paraban los espasmos de aquel agonizante cuerpo. Al conseguir calmarme y mirar contemplé a mi compañero con los ojos abiertos como platos y la boca llena de un buchede sangre.
Estuve casi todo ese día tumbado a su lado y pensando qué hacer, hasta que empecé a cortarlo. Este trabajo me llevó toda la noche. Al llegar la mañana no estaba cansado pero sí hambriento, así que comí parte de su cuerpo entre sollozos. Luego cogí mi mochila, metí cuanto pude y reanudé la marcha. 
Al cabo de una semana llegué a la otra punta del bosque y divisé casitas de campo. Mi cuerpo gritó aleluya y mis piernas cayeron en la entrada de una de ellas. Lo último que recuerdo es a un hombre corpulento ayudándome y a una mujer con sopa.
He vuelto a casa y por más que pasa el tiempo, no dejo de pensar lo que pasó en ese bosque. Ojalá nunca hubiera matado a mi compañero pero...tampoco me arrepiento. 





A tu lado.

Amarte más sería imposible,
a todo contacto soy muy sensible
y tú me haces estremecer,
volviéndote dueño de todo mi ser.

No sé cómo te has infiltrado dentro de mí,
no sé cómo hiciste que me fijara en ti
pero sin ti ya no puedo vivir,
mi mundo termina si no te tengo aquí.

Tierno y cariñoso te definen muy bien,
eres romántico también
y a eso se junta tu sonrisa y tus palabras,
palabras que nunca se quedan escasas.

Tienes todo lo que se pueda pedir
y un amor muy grande, que ya es decir.
Eres perfecto para mí,
hoy, mañana y siempre será así.

Nunca de ti me separaré
por que te amo hasta enloquecer
y lo único que sé
es que a tu lado quiero envejecer.