viernes, 16 de noviembre de 2012

No me has olvidado.

No me has olvidado,
lo noto en cómo me miras.
No me has olvidado
y sé que antes mentías.
No me has olvidado
por que sé que aún me amas.
No me has olvidado
por que me extrañas en tu cama.
No me has olvidado
por que yo te hacía enloquecer.
No me has olvidado
por que no has buscado a ninguna otra mujer.
No me has olvidado
por que no me dejas de pensar.
No me has olvidado
por que en tus sueños me ves volar.
No me has olvidado
por que lo noto en tus palabras.
No me has olvidado
por que aún lloras cuando me hablas.
No me has olvidado
por que no paras de sufrir.
No me has olvidado
por que aún vivo en ti.






jueves, 15 de noviembre de 2012

Juego perverso.

Siento ganas de matar y no puedo controlarme. Deseo sentir la sangre corriendo por mi boca y disfrutar de cada segundo. Nadie puede conmigo. Nadie sabe quién soy en realidad. Nunca he dejado que me vean o que sintieran mi presencia. Actúo cuando menos lo esperan y me excita. Lo hace hasta tal punto que violo a mis víctimas sin importar su sexo. Las devoro y en su último aliento de vida les violo. Les hago míos...parte de mí.
Me siento vivo. Más vivo que nunca. El saber que podré comerme a quien quiera, como quiera y cuando quiera es algo que me hace sentir muy orgulloso y a la vez...poderoso. Tengo derecho sobre todos. Soy su rey y tienen que obedecerme si no quieren morir.
Con algunos, en vez de violarlos y comérmelos sigo otro juego. Otro juego mucho más divertido. Les pongo bajo mis órdenes y si se han portado mal y no han cumplido...reciben su castigo.
Disfruto mucho haciendo todo esto y no lo cambiaría por nada.
Antes me sentía inútil en este mundo lleno de patanes que no saben siquiera sobrevivir por su propia cuenta. Me sentía marginado, aturdido, avergonzado...me sentía una verdadera mierda, pero ahora...ahora soy yo el que manda y el que pone las normas. Ahora es mi mundo. Ahora es mi turno. Ahora soy yo el que hace que toda esta gente viva o muera. Soy yo quien les devuelve las ganas de vivir con tan sólo verme, arrepintiéndose de todo lo malo que han echo y lamentando no haber disfrutado de la vida. Saben de lo que soy capaz. Me encanta esta sensación. Me encanta ser yo y no me importa si tengo que hacer daño o matar a los demás para sentirme así de bien.
Siento un gran placer al ver sus caras contraídas de dolor, llorando y pidiendo clemencia para luego relajar sus músculos y morir. Nadie se apiadó de mí y no lo haré con ellos.
¡Qué vida! ¡Qué feliz soy! Muchos me llamarán asesino, psicópata, violador...pero me da igual por que yo estoy al mando y...a quien no le guste...tampoco le gustará su final por que me encargaré de que sea lento y doloroso. Me encargaré de que su cuerpo quede total y literalmente vació, para luego hacerme un abrigo con su piel, como hacen con los animales.
Seguiré así hasta que me canse y decida empezar otro juego mucho más perverso y peligroso.
Nadie me conoce...y nunca...lo harán.









lunes, 12 de noviembre de 2012

Transformación bipolar: Segunda parte

He perdido la noción del tiempo. No sé cuánto llevo aquí. Estoy exahusto, cansado y aunque parezca difícil de creer, tengo miedo. A lo sumo he estado en este frío y oscuro bosque tres días. Me he comido a todo animal que se ha cruzado delante de mí.
Es increíble cómo te puede cambiar la vida. Un día te levantas siendo estudiante de universidad, con un piso y trabajo a tu cargo y otro eres un monstruo con colmillos, alas, garras y capaz de desgarrar a alguien con sus propias manos. Si le contase mi transformación a alguien dudo realmente que me creyera. ¿Quién va a creerme si digo que cuando llega la noche me transformo en un monstruo, en un ser que sólo piensa en devorar animales y beber su sangre, comer sus órganos?
Quiero y deseo salir de este bosque, regresar a mi casa, sentirme seguro. Lo necesito. He ideado un plan que llevaré a cabo. La única salida que veo para volver a casa es volar cuando sea de noche y controlar aunque sea durante el trayecto a este monstruo que puede conmigo. Doblega mi fuerza y no es capaz de pensar coherentemente, no tiene sentido común.
Falta poco para que anochezca. Mientras tanto lo único que me queda es esperar y pasar como pueda y sobre todo, con mucha calma.



La Luna está en lo más alto del cielo, brillando hermosa como sólo ella puede hacerlo. Me dirijo hacia el lago donde por primera vez y todas las noches desde entonces me transformo. Miro La Luna y seguidamente miro mi reflejo en el agua. Toco el agua y siento como en mi interior se va despertando algo que me avisa de que el monstruo quiere salir, quiere manifestarse. Mi sangre empieza a correr más deprisa por todo el cuerpo y mi piel es de gallina. De mis manos empiezan a salir garras, de mi espalda alas, de mi boca colmillos y mis ojos...ahora son amarillos. Ya está. El monstruo ha echo su aparición.
Antes de llevar a cabo mi plan necesito comer algo para poder aguantar todo el viaje sin cansarme. En lo alto de un árbol observo a un pajarillo con sus pequeñines y sin pensármelo dos veces vuelo hasta el nido y de un solo bocado saboreo a la madre mientras sus hijos me miran asustados. Luego, hago lo mismo con ellos. Me siento mucho mejor.
Comienzo a volar y así anduve toda la noche, no paré ni un sólo segundo hasta que vi el amanecer y decidí parar por que mi monstruo se marcha con la luz del sol. Divisé una colina y allí me quedé descansando durante todo el día.
Al atardecer bajé de la colina y comí unos cuántos frutos de los árboles más cercanos y sin aproximarme mucho hacia el interior, ya que no deseaba que nadie me viera. Cuando La Luna volvió a ponerse emprendí nuevamente mi vuelo y me sentí como nuevo. Ya quedaba menos o eso me parecía a mí para llegar a casa y eso me daba más fuerza.
A las dos o tres horas de andar volando divisé a lo lejos la Estatua de La Libertad y comprendí que ya estaba en casa. Sobrevolé con más rapidez y llegué hasta mi apartamento. Lloré como si fuera un niño pequeño en el día de Reyes y no tuviera regalos. Me sentí, por fín, seguro. Lloré y dormí.


Ya ha pasado una semana desde que he vuelto de ese maldito bosque y por más que me informo y busco respuestas no las encuentro. Sigo con mi trabajo y con mi carrera en la universidad. Y...por las noches...sigo transformándome en esto. En este monstruo, en este otro yo. Sigo alimentándome de animales aunque es difícil no ser visto por las noches aquí, con lo que se me hace más difícil encontrar comida, pero eso no se ha convertido en un problema ya que...a falta de animales...la sangre humana no está tan mal.


Periódico local:
"Se han encontrado muertos varios hombres y mujeres destripados, con arañazos y mordidas. Se encontraron secos literalmente ya que no había ni un solo milímetro de sangre en sus cuerpos. ¿Qué está pasando? ¿Continuará la masacre? ¿Quién o qué es lo que está causando esto? Y...lo peor de todo...¿está entre nosotros?"










sábado, 15 de septiembre de 2012

Viviré mi vida.

Si pudiera decirte hoy
lo bien que estoy,
sin ti,
sin tu amor,
sin tu dolor.
No te tengo rencor,
tampoco siento amor
ni mucho menos dolor.
No te echo nada en cara
aunque me hayas clavado una espada
todo seguirá normal,
ahora viviré de verdad.
Me engañaste,
me utilzaste...
te di mi amor,
todo mi corazón...
tú jugaste con él,
lo tirase y después
lo dejaste todo a  mi merced.
Aunque hoy duela en el alma
tu triste y pobre despedida
saldré adelante
y viviré mi vida.
Mucha gente encontraré
que me haga sentir mujer,
cosa que tú tuviste
y no quisiste.
Hoy te digo adiós
para nunca más
volver a ti, amor.








miércoles, 25 de julio de 2012

¿Vendrás conmigo?

Una sonrisa para decir
lo que no soy capaz,
para que te des cuenta
de lo que hago por amar.
¿De verdad estás dispuesto
a entregar tu corazón
sin ninguna condición?
Piensa bien
lo que deseas hacer,
por que aunque digas no
hoy y siempre
te amaré.
Te deseo y anhelo con locura,
hasta tal punto de llegar a la amargura
y estoy completamente segura
de que no habrá ninguna
que te dé lo que yo,
de que te entregue su corazón.
No lo dudes más y ven conmigo.



domingo, 24 de junio de 2012

La despedida.

Es difícil decir adiós
y dejar atrás un mundo de ilusión.
Es difícil no llorar,
emocionarse o gritar.
Es difícil decir adiós
y que se lleven un pedazito de tu corazón.
Pero juntos hemos salido adelante
con peleas y risas
en una aventura emocionante.
Muchas personas
llenas de experiencia
nos han guiado
y llevado de la mano
a un mundo sin pasado.
Podemos conseguir lo que nos propongamos
por que para ello nos han preparado
y, ¿quién soy yo para deciros
no podéis lograrlo?
Esta historia ha sido maravillosa
llena de espinas y rosas rojas.
Espero volver a veros
para que mi corazón recuerde
de nuevo,
lo mucho que os quiero
y los buenos momentos.










sábado, 2 de junio de 2012

¿Castigo justo?


Grita, llora, patalea y di barbaridades, que por mucho que lo intentes no saldrás de aquí. Soy tu compañero de celda y tu
peor enemigo, por que yo mismo te he metido aquí y por casualidades del destino, o no, nos ha tocado en la misma celda. Tú,
por supuesto, no sabes quién soy ni lo que he hecho pero te enterarás tarde o temprano cuando me veas en el juicio decla-
rando con una sonrisa mi crimen y afirmando ser yo el responsable de los actos que se me acusa.
¿Recuerdas aquel día cuando te dirigías en la autopista a mitad de la noche, medio borracho, con tu esposa e hijo hacia
París? Pues bien. Recuerda que discutías con tu mujer por que te daba la brasa de que siempre te emborrachabas y la deja-
bas en ridículo, ¿cierto? Pues claro que es cierto. En el momento que le gritaste a tu mujer, tu hijo de tres años te dijo:
"Papi, eres malo" y se echó a llorar. ¿Te viene a la memoria esa escena y los llantos de tu hijo, junto a las palabras
de tu mujer tranquilizándole? Tú te reíste y le llamaste nenaza y a tu mujer zorra, inventándote una historia en la cual
ella te ponía los cuernos y tu hijo no era tuyo realmente. Tu esposa lloró de dolor y deseperación. En un ataque de rabia
le gritaste: "¡Cállate ya, joder!". ¿Te suenan esas palabras? En dicho momento yo pasé con mi Mercedes por tu lado y vi
dicha imagen que para mi parecer era grotesca. Decidí dar la vuelta y cogerte de frente, con la intención de matarte por
ser tan hijo de puta y no valorar lo que tienes: una familia.
Muchas personas desean la felicidad y tú que la tenías no supiste valorarla, por eso quise matarte pero mi intento fue
en vano. Al chocar frente a frente los dos coches, hubo una pequeña pero larga explosión debido a los aceites y gasolinas.
Cuando despertaste tu mujer no respondía y tu hijo agonizaba y daba su último suspiro de vida, ¿recuerdas esas imágenes?
Cuando la policía llegó yo ya no estaba en el coche y sólo tenía unas magulladuras, poco graves, algo que se cura con un
botiquín de emergencia. Cogieron la documentación de mi coche y esperé en casa tranquilo a que vinieran a reclamarme.
Supuse que la policía al verte borracho pensaría que fuiste tú en un acto de suicidio múltiple: mujer, hijo y tú. Pero
hubo un cuarto, yo, o al menos creerían que lo lograste. Al hacerme las preguntas dije que los dos habíamos chocado con mi
mera intención de matarte por dichas razones. Con lo cual los dos fuimos acusados, yo por intentar matarle y por el asesi-
nato de dos personas y tú por conducir borracho.
Aún el juicio no se ha celebrado y llevamos unas horas hablando. Me has contado todo lo que ha pasado pero eso yo ya lo sé,
aunque no he querido decirte nada, por supuesto, quería que te cogiera  de lleno.
El día del juicio, cuando declaraste y bajaste del estrado, me llamaron a mí y tú al escuchar mi declaración tu cara se
quedó a cuadros, sobre todo al escuchar estas palabras: "Yo quise matarle y no me arrepiento de todo lo que he hecho".
Creías que era tu mejor amigo y ya ves lo que ha pasado. No sabes en quién puedes confiar y tú te has pasado de listo, no
vuelvas a cometer el mismo error, amigo. Ahora, por un fallo tuyo han pagado tus seres queridos y encima estás en la cár-
cel, ¿te parece poco, colega?